Organizaciones hacen toma pacífica de las oficinas del INRA en Santa Cruz

Miembros de la X Marcha Indígena y otras organizaciones de Defensa de Tucabaca y medioambientalistas responsabilidad al INRA de los asentamientos en la Chiquitanía

La X Marcha Indígena conjuntamente las organizaciones de Defensa del Valle de Tucabaca y movimientos ambientalistas este viernes hicieron una “toma pacífica” de la oficina del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) ubicada el primer anillo en la ciudad de Santa Cruz.

El coordinador del movimiento en Defensa del Valle de Tucabaca, Julio Zeber, informó a ANF que la “toma es pacífica”, porque el Gobierno nacional no ha atendido las demandas de la X Marcha indígena.

Los marchistas se movilizaron el pasado 16 de septiembre desde San Ignacio de Velasco, exigiendo al Gobierno la abrogación de varias normas “por ser las causantes de los incendios en la Chiquitanía”, manifestó Zeber.

Mediante un video publicado en el Facebook se puede ver el momento en el que se ubican en la calle alrededor de las oficinas del INRA, en la calle Ñuflo de Chávez en el centro de la ciudad de Santa Cruz. No ingresaron a las instalaciones, pero permanecerán en las afueras durante esta jornada.

Responsabilizan al INRA de permitir los asentamientos humanos sin consulta previa a los “legítimos dueños” de esas tierras, como los son los indígenas de la Chiquitanía, región que sufrió uno de los mayores desastres naturales de los últimos tiempos.

Miles y miles de hectáreas se quemaron en la Chiquitanía producto de las “quemas controladas”, los indígenas atribuyen el descontrol de los chaqueos a los asentamientos “ilegales”.

“Estamos aquí expresando nuestro rechazo a una institución que ha permitido los asentamientos sin consulta previa en nuestros bosques, en nuestras tierras”, sostuvo Zeber.

Mientras que el representante que filmó el video en el momento de la toma refuerza que el INRA es el culpable de la autorización de los asentamientos porque es parte del plan de ampliación de la frontera agrícola, el cambio de uso de suelo “lo que ha llevado a nuestra Chiquitanía al desastre”. /PáginaSiete