Así funcionan el sarín, el gas cloro y otras armas químicas que usa el régimen sirio

Son utilizadas como un instrumento de terror por parte del régimen de Al-Assad contra la población civil e intenta alentarlos para retirarse de las zonas controladas por los rebeldes

El rémen de Bashar Al-Assad quiere que las áreas que están fuera del control de Gobierno sean despejadas por los civiles. Despoblando estas regiones, el Estado sirio considera que así la vida sería insostenible para los rebeldes y para ello hacen uso de armas químicas.

Desde organizaciones humanitarias consideran que este enfoque ayudó a convertir a la mitad de la población siria en refugiados que huyen a otras regiones, incluso el extranjero, lo que ocasiona la fractura del país.

La semana pasada, Estados Unidos y sus aliados de Francia y el Reino Unido dispararon más de 100 misiles, la mayoría de ellos Tomahawks, contra objetivos sirios en un intento de prevenir futuros ataques químicos en la guerra civil siria. Pero, ¿cuáles son estas armas químicas y que daño le causan a la población?

Sarín

El sarín es un líquido inodoro e incoloro que funciona como un agente nervioso potente. A menudo se libera en el aire como un spray de vapor o aerosol en un área objetivo. Una vez que se inhala una dosis, causa parálisis del músculo pulmonar y, dependiendo de la cantidad inhalada, la muerte en un plazo de 1 a 10 minutos.

Incluso aquellos que no inhalan una dosis letal del químico, o que lo absorben a través de la piel, pueden sufrir un daño neurológico permanente.

La producción y el almacenamiento del sarín fueron prohibidos en 1997 por la Convención sobre armas químicas de Naciones Unidas de 1993, y ahora se considera una sustancia de la Lista 1. Estados Unidos dejó de producir sarín en 1957.

Sin embargo, la sustancia ha sido utilizada por un culto japonés para atacar a civiles en el metro, así como por insurgentes iraquíes, y todavía se usa en la actual guerra civil siria, reseña el portal Gizmodo.

Gas cloro

El gas de cloro, también conocido como Bertholita, puede sonar similar al líquido que mantiene limpias las piscinas, pero no lo es. La sustancia es un remanente de las armas químicas utilizadas durante la Primera Guerra Mundial.

Una vez que el gas se libera en el aire, las víctimas huelen algo parecido a una mezcla entre pimienta y piña, y luego se sienten inundados por un sabor metálico en la boca. A continuación aparece un escozor en la garganta y el pecho, ya que el gas ataca el sistema respiratorio, los ojos y la piel. Una vez que el gas cloro llega a los pulmones, reacciona con la humedad para formar ácido clorhídrico, esencialmente quemando a quien lo inhala desde dentro hacia afuera.

El gas cloro es posiblemente menos mortal que el sarín o el gas mostaza porque se puede filtrar con máscaras de gas, pero no muchos civiles los tienen a mano. Se utilizó en la guerra de Irak en 2007, contra las fuerzas kurdas de Irak en 2015, y supuestamente por el gobierno sirio en forma de bombas de barril y cohetes en enero y febrero de este año.

Gas mostaza

Al igual que el gas de cloro, el gas mostaza (o mostaza de azufre) es un arma química que se originó con la guerra de trincheras de la Primera Guerra Mundial. La sustancia es un agente químico citotóxico y vesicante, por lo que causa ampollas en la piel y los pulmones de sus víctimas.

La sustancia química puede causar mutaciones genéticas y cáncer. Las víctimas rara vez sufren síntomas inmediatos, por lo que muchos están expuestos sin saberlo a altas dosis y pueden sentirse completamente normales al principio. La sustancia penetra fácilmente en telas comunes como la lana y el algodón, por lo que es difícil proteger la piel.

Una vez expuestas, las víctimas huelen un olor similar a las plantas de mostaza, el ajo o el rábano picante. En las siguientes 24 horas, comienzan a sentir un intenso picor e irritación de la piel.

Poco a poco, esas áreas irritadas se convierten en una quemadura química y las víctimas desarrollan ampollas llenas de un líquido amarillo. Estas quemaduras pueden variar desde quemaduras de primer grado hasta quemaduras letales de tercer grado. Si los ojos están expuestos durante un ataque, la ceguera también es una posibilidad.

Agente 15

El agente 15 es un agente nervioso inodoro, no-letal psicoquímico o alucinógeno utilizado por los militares para incapacitar a los objetivos. “Agente 15” es el nombre de la supuesta marca militar iraquí de esta sustancia. Una vez inhalada o ingerida, se confunde con el sistema nervioso central, provocando cambios abruptos en el estado mental y delirio. La sobredosis de la sustancia puede ser mortal.

En los últimos años, contactos sirios han sugerido que el agente 15 fue usado en un ataque en Homs, pero no ha habido suficientes pruebas para confirmar. El agente 15 también fue supuestamente utilizado en un ataque en Ghouta en 2013.

Agente VX

Es considerado el agente nervioso más mortal conocido por el hombre, pero no se conocen muchos casos de uso. El agente VX o “agente venenoso x” es tóxico. Una vez administrado, ya sea porque alguien lo rocía directamente o por el envenenamiento de alimentos o agua, las víctimas experimentan convulsiones violentas, seguidas de inconsciencia, parálisis y finalmente la muerte.

La mejor manera de describir la forma en que funciona es verlo como un “pesticida para las personas”, cansando y sofocando gradualmente el cuerpo.

La sustancia es inodora e insípida, y se asemeja a un líquido aceitoso, de color marrón amarillento. Quizás lo peor es que se evapora muy lentamente, por lo que persiste en el entorno en que se usó.

Los usos notables de la sustancia son escasos, es más un arma de asesinato secreta que un arma de bajas masivas, pero recientemente se utilizó para asesinar a Kim Jong-nam, el medio hermano del líder norcoreano Kim Jong-un. /ElDeber